La narración se sitúa en un paraje aislado de Las Alpujarras, donde una joven vive una desmesurada historia de amor con un hombre al que conoció fugazmente y que reside en Barcelona. La localización no está en función del pintoresquismo del paisaje sino de su soledad. «En una ciudad no existe quizá
El silencio de las sirenas
✍ Scribed by Adelaida García Morales
- Book ID
- 100981486
- Year
- 1985
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 76 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
La narración se sitúa en un paraje aislado de Las Alpujarras, donde una joven vive una desmesurada historia de amor con un hombre al que conoció fugazmente y que reside en Barcelona. La localización no está en función del pintoresquismo del paisaje sino de su soledad. «En una ciudad no existe quizá tanto la sensación de estar sola. En aquel paraje, sí... y cualquier persona adquiere una relevancia especial». De ahí la importancia de un segundo personaje femenino que participa de las ensoñaciones de la protagonista a través de unas sesiones de hipnosis. Así, la protagonista exterioriza sus sueños de amor ante su nueva amiga, y con la que surge una fascinación mutua.
Versión : 1.0
Autores : Adelaida García Morales
EPG Id : 10032594
Estado : Disp.
Páginas : 101
📜 SIMILAR VOLUMES
"Me siento subida a una extraña plataforma aérea, lanzada ya hacia la muerte. Y tú, Agustín, me destruyes. Mira cómo me haces enfermar: débil por ti, enloquecida por ti, que sólo me das tu silencio. Pero ya he aprendido a escuchar tu voz sin que me hables, y eso es lo peor. Pues ahora sé que tu sile
"El silencio de las sirenas" (título original en alemán: "Das Schweigen der Sirenen"), es un relato corto escrito por Franz Kafka en 1917.
La narración se sitúa en un paraje aislado de Las Alpujarras, donde una joven vive una desmesurada historia de amor con un hombre al que conoció fugazmente y que reside en Barcelona. La localización no está en función del pintoresquismo del paisaje sino de su soledad. «En una ciudad no existe quizá
’Me siento subida a una extraña plataforma aérea, lanzada ya hacia la muerte. Y tú, Agustín, me destruyes. Mira cómo me haces enfermar: débil por ti, enloquecida por ti, que sólo me das tu silencio. Pero ya he aprendido a escuchar tu voz sin que me hables, y eso es lo peor. Pues ahora sé que tu sile