La narración se sitúa en un paraje aislado de Las Alpujarras, donde una joven vive una desmesurada historia de amor con un hombre al que conoció fugazmente y que reside en Barcelona. La localización no está en función del pintoresquismo del paisaje sino de su soledad. «En una ciudad no existe quizá
El silencio de las sirenas
✍ Scribed by Adelaida Garcia Morales
- Book ID
- 100981438
- Publisher
- Editorial Anagrama
- Year
- 1985
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 74 KB
- Series
- Narrativas hispánicas 28
- Edition
- Vigésimo segunda edición
- Category
- Fiction
- City
- Alpujarras (Spain), Spain--Alpujarras.
- ISBN-13
- 9788433917287
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
"Me siento subida a una extraña plataforma aérea, lanzada ya hacia la muerte. Y tú, Agustín, me destruyes. Mira cómo me haces enfermar: débil por ti, enloquecida por ti, que sólo me das tu silencio. Pero ya he aprendido a escuchar tu voz sin que me hables, y eso es lo peor. Pues ahora sé que tu silencio no es silencio, ni tu indiferencia, indiferencia. O quizá sólo sea mi esperanza disparatada que me hace inventar un fantasma, tú, con los sentimientos que deseo."
✦ Subjects
Spain -- Alpujarras
📜 SIMILAR VOLUMES
La narración se sitúa en un paraje aislado de Las Alpujarras, donde una joven vive una desmesurada historia de amor con un hombre al que conoció fugazmente y que reside en Barcelona. La localización no está en función del pintoresquismo del paisaje sino de su soledad. «En una ciudad no existe quizá
"El silencio de las sirenas" (título original en alemán: "Das Schweigen der Sirenen"), es un relato corto escrito por Franz Kafka en 1917.
La narración se sitúa en un paraje aislado de Las Alpujarras, donde una joven vive una desmesurada historia de amor con un hombre al que conoció fugazmente y que reside en Barcelona. La localización no está en función del pintoresquismo del paisaje sino de su soledad. «En una ciudad no existe quizá
’Me siento subida a una extraña plataforma aérea, lanzada ya hacia la muerte. Y tú, Agustín, me destruyes. Mira cómo me haces enfermar: débil por ti, enloquecida por ti, que sólo me das tu silencio. Pero ya he aprendido a escuchar tu voz sin que me hables, y eso es lo peor. Pues ahora sé que tu sile