Helena es fan de la banda Fallen. Una abeja más de un enjambre de jovencitas cuya vida se vuelve macabra y sórdida. Giras, sobredosis, carpetas con cuatro mil quinientas horas de archivos, amores enfermizos, aislamiento. Una lucha alocada por convertirse en la fan más fiel. Chicas que mueren con la
Éste es el mar
✍ Scribed by Mariana Enríquez
- Publisher
- ePubLibre
- Year
- 2017
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 69 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Helena es fan de la banda Fallen. Una abeja más de un enjambre de jovencitas cuya vida se vuelve macabra y sórdida. Giras, sobredosis, carpetas con cuatro mil quinientas horas de archivos, amores enfermizos, aislamiento. Una lucha alocada por convertirse en la fan más fiel. Chicas que mueren con la foto de su ídolo y el estómago lleno de pastillas. Ritos de pasaje, adolescentes fanatizadas con estrellas de rock, inframundos donde conviven seres que han complotado para que Kurt Cobain, Sid Vicious y Jim Morrison mueran repentinamente… En «Éste es el mar», Mariana Enríquez alcanza una nueva forma de escritura, hurga en lo macabro, atraviesa el universo de lo desconocido y lo monstruoso para posicionarse en un territorio poco explorado de la literatura argentina. Su prosa es tan adictiva como sombría e inquietante.
📜 SIMILAR VOLUMES
En una caja de zapatos llena de recuerdos, Arthur encuentra una postal que su fallecida esposa Amy escribió años atrás a Mona Jones, su amiga de la infancia, y que nunca llegó a enviar. El hallazgo lo impulsa a descubrir a la verdadera Amy, a desvelar la cara más enigmática de su excéntrica y vitali
Recopilación de relatos de varias décadas de 1930 a 1960 desde múltiples puntos de vista. Excelentes historias cortas que abarcan de China, Japón, Corea e India a Inglaterra y EE.UU., a caballo entre las diferentes culturas y centradas en el amor o la ausencia de éste.
Még csak néhány hét telt el azóta, hogy a sorozatunk első kötetéből megismert MacKayla Lane repülőgépe földet ért Dublinban, és az ír fővárosban máris fenekestül felfordult a világ. Mac erre alighanem csak annyit mondana: na és, az övé is felfordult, abban a pillanatban, amikor értesítették róla, ho