Yo mato
✍ Scribed by Giorgio Faletti
- Publisher
- ePubLibre
- Year
- 2002
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 349 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
El presentador del programa estrella de Radio Montecarlo, recibe en antena la llamada de un desconocido que asegura que sólo conoce una manera de soportar la mediocridad de la gente: salir a la calle y matar. Todo el mundo cree que se trata de una broma de mal gusto; pero cuando la pareja formada por el campeón de Fórmula Uno Jochen Welder y la ajedrecista Arijane Parker sea hallada muerta con las cabezas desolladas y una inscripción escrita con sangre en el suelo: «Yo mato…», nadie duda de que la broma se ha convertido en el inicio de una macabra cadena de homicidios. La policía de Montecarlo está desconcertada. No hay motivos, no hay huellas, no hay pistas. ¿Quién será la próxima víctima de tan sádico asesino? Y ¿por qué razón arranca éste la piel de la cara de sus víctimas como si las coleccionase para una gran mascarada?
📜 SIMILAR VOLUMES
En Yo maté a Kennedy asistimos al nacimiento de Pepe Carvalho como personaje literario, en el marco de una novela que abrió espacios a la libertad de leer y escribir en España. Presentada como una aparente novela de aventuras, es un ajuste de cuentas a todos los tópicos que formaron parte de la educ
O investigador e psicólogo Alex Cross ficou famoso por desvendar mentes criminosas, solucionando os casos mais difíceis. Agora, uma ameaça chega bem perto de sua própria família. E Alex tem de lidar com um sentimento que ele não experimentava desde a morte da esposa - a paixão por uma mulher. Esse a
O investigador e psicólogo Alex Cross ficou famoso por desvendar mentes criminosas, solucionando os casos mais difíceis. Agora, uma ameaça chega bem perto de sua própria família. E Alex tem de lidar com um sentimento que ele não experimentava desde a morte da esposa - a paixão por uma mulher. Esse a
«Cada paranoico es el monje solitario de un convento endiablado. No llamando nadie a su portal, el yo patológico se mantiene plácido, sin encenderse en deseos ni crisparse en arrebatos. Nada turba las cepas de sus recónditas fijaciones. Yacen amortiguadas, no muertas, en la desidia que provocan los
«Cada paranoico es el monje solitario de un convento endiablado. No llamando nadie a su portal, el yo patológico se mantiene plácido, sin encenderse en deseos ni crisparse en arrebatos. Nada turba las cepas de sus recónditas fijaciones. Yacen amortiguadas, no muertas, en la desidia que provocan los