—¿Qué te dijo, Elena? —Nada. —Estás pálida. —No. Estoy como siempre. Y deja ya de importunarme, Inés. —Eres una niña, Elena. Yo soy una mujer, estoy casada y conozco a los hombres. ¿Por qué no me dices la verdad? Estás demasiado enamorada de él. Elena enarcó las cejas. Aquellos ojos maravillosamente
Ya puedes ser mi mujer
✍ Scribed by Corín Tellado
- Publisher
- ePubLibre
- Year
- 1972
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 100 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
—Oye —agarró a su novia por los hombros— ¿Qué nos pasa de un tiempo a esta parte? Te digo, Natalia, lo mejor es casarnos. Yo no aguanto más. Antes, todo nos lo impedía, pero ahora…
—Hablaremos en otra ocasión, Santi.
—Hablas con acento cansado. Como si todo te aburriera.
—Pues yo no tengo la culpa.
—¿Y la tengo yo? —casi exaltado.
—Tampoco. Ya discutiremos eso en otra ocasión, ¿te parece?
Santi la apretó contra sí. ¡Era tan linda y tan maravillosamente femenina! Y tan bella…
Él la quería.
—Hace un siglo que no nos besamos —dijo roncamente.
—Sí… hace tiempo.
Santi la besó en plena boca.
No es que Natalia fuese siempre una apasionada vehemente, ni correspondiera locamente a sus besos, pero… algo más entusiasmada que en aquel momento, sí correspondía.
📜 SIMILAR VOLUMES
—Comprenderás —decía ahora el padre que creía calar en la mente de su hija— si te casas con Luis, suponiendo que un día termine el peritaje y pueda mantenerte, nosotros no te podremos ayudar mucho. Todo es muy bonito en principio. El amor, la pasión, el viaje de novios. Pero cuando regreses a casa y
Roger Bewlay es un asesino, la policía británica está seguro de que es un asesino, y así se lo hace notar el detective Sir Henry Merrivale. Bewlay se ha casado por lo menos con cuatro mujeres que pronto se desvanecen en su luna de miel. Por desgracia, Bewlay también ha desaparecido. Años más tarde,
Roger Bewlay es un asesino, la policía británica está seguro de que es un asesino, y así se lo hace notar el detective Sir Henry Merrivale. Bewlay se ha casado por lo menos con cuatro mujeres que pronto se desvanecen en su luna de miel. Por desgracia, Bewlay también ha desaparecido. Años más tarde,
«Pero yo le amo. Es tan guapo, tan simpático, tan irresistible… Además, cuando salimos de paseo todo el mundo nos mira. Es un hombre famoso y aún no ha cumplido los veintitrés años. Hoy estuve en su estudio. Es una maravilla aquel ático, en un lugar comercial de la ciudad. Es un salón, abierto total