Siempre allí, sentada tras el mostrador con la cabeza baja inclinada sobre la primorosa labor. Las manos largas y suaves, finas y blancas, moviéndose ágiles, llevando la aguja de un lado a otro. Los ojos grandes, soberbios guardadores de una intensidad impresionante, quietos sobre el bastidor... Alz
Tú eres el culpable
✍ Scribed by Corín Tellado
- Publisher
- Bolsilibros Bruguera
- Year
- 1978
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 85 KB
- Series
- Coral 109;Colección Corinto 647
- Edition
- Nueva ed. [2a. ed.]
- Category
- Fiction
- City
- Barcelona
- ISBN
- 8402042015
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Siempre allí, sentada tras el mostrador con la cabeza baja inclinada sobre la primorosa labor. Las manos largas y suaves, finas y blancas, moviéndose ágiles, llevando la aguja de un lado a otro. Los ojos grandes, soberbios guardadores de una intensidad impresionante, quietos sobre el bastidor... Alzólos ahora, y la divina luz de sus iris fascinadores se fijó apasionadamente en el cuerpo de un hombre de complexión atlética, que, ajeno a todo lo que no fuera la muchacha, avanzaba lentamente en dirección a ella.—Hola, cariño —saludó dulcemente, buceando avaricioso en aquellas pupilas ardientes que mostraban un amor grande, infinito, sin reservas—. Tardé ¿verdad?
Versión : 1.0
Autores : Corín Tellado
EPG Id : 10045758
Estado : Disp.
Páginas : 101
📜 SIMILAR VOLUMES
Roma, 1982. Italia entera está pendiente de la final del Mundial de Fútbol que esa noche disputan contra Alemania. En casa de unos amigos, donde ha quedado para ver el partido, el comisario Michele Balistreri recibe una llamada. Elisa Sordi, una joven a la que conoce de vista, ha desaparecido. Balis
Convertido en emperador de Brasil a los veintitrés años, Pedro I marcó con su huella la historia de dos continentes. Desmedido y contradictorio, las mujeres fueron su salvación y su perdición: mientras su esposa, la virtuosa Leopoldina de Austria, lo llevó a la cumbre, su amante, la ardiente Domitil
Convertido en emperador de Brasil a los veintitrés años, Pedro I marcó con su huella la historia de dos continentes. Desmedido y contradictorio, las mujeres fueron su salvación y su perdición: mientras su esposa, la virtuosa Leopoldina de Austria, lo llevó a la cumbre, su amante, la ardiente Domitil
Convertido en emperador de Brasil a los veintitrés años, Pedro I marcó con su huella la historia de dos continentes. Desmedido y contradictorio, las mujeres fueron su salvación y su perdición: mientras su esposa, la virtuosa Leopoldina de Austria, lo llevó a la cumbre, su amante, la ardiente Domitil
Convertido en emperador de Brasil a los veintitrés años, Pedro I marcó con su huella la historia de dos continentes. Desmedido y contradictorio, las mujeres fueron su salvación y su perdición: mientras su esposa, la virtuosa Leopoldina de Austria, lo llevó a la cumbre, su amante, la ardiente Domitil