Tratado De Los Ninfos, Silfos, Pigmeos, Salamandras Y Otros Seres
- Publisher
- Ediciones Obelisco
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 16 KB
- Category
- Fiction
- ISBN
- 8497770439
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
El Libro de las Ninfas, los Silfos, los Pigmeos, las Salamandras y los demás espíritus es una de las obras de Paracelso que más han influido en los cuentos y leyendas de tradición popular.Su lectura nos sumerge en los brumosos torbellinos de los arquetipos ancestrales, en el universo mágico de lo maravilloso, de lo sobrenatural. Goethe, los hermanos Grimm, Heine y todos los autores que posteriormente se han referido al mundo de las hadas, las ninfas, los elementales y los espíritus, se han basado en esta apasionante obra traducida y anotada por Pedro Gálvez. Una obra que, hasta la presesnte edición, ha sido inédita en lengua castellana y que ahora presentamos junto con una reproducción del texto original.Paracelso (1493-1541) fue un alquimista, médico y astrólogo suizo.1 Fue conocido presuntamente por haber logrado la transmutación del plomo en oro mediante procedimientos alquimistas y por haberle dado al zinc su nombre, llamándolo zincum. Estaba contra la idea que entonces tenían los médicos de que la cirugía era una actividad marginal relegada a los barberos. Sus investigaciones se volcaron sobre todo en el campo de la mineralogía. Viajó bastante, en busca del conocimiento de la alquimia. Produjo remedios o medicamentos con la ayuda de los minerales para destinarlos a la lucha del cuerpo contra la enfermedad. Otro aporte a la medicina moderna fue la introducción del término sinovial; de allí el líquido sinovial, que lubrica las articulaciones. Además estudió y descubrió las características de muchas enfermedades (sífilis y bocio entre otras) y para combatirlas se sirvió del azufre y el mercurio. Se dice que Paracelso fue un precursor de la homeopatía, pues aseguraba que «lo parejo cura lo parejo» y en esa teoría fundamentaba la fabricación de sus medicinas. Lo que le importaba a él en primer lugar era el orden cósmico, que encontró en la tradición astrológica. La doctrina del Astrum in corpore es su idea capital y más querida. Fiel a la concepción del hombre como microcosmos, puso el firmamento en el cuerpo del hombre y lo designó como Astrum o Sydus. Fue para él un cielo endosomatico cuyo curso estelar no coincide con el cielo astronómico sino con la constelación individual que comienza con el «Ascendente» u horóscopo.