Tatuada en mi alma
✍ Scribed by Mariel Ruggieri
- Year
- 2015
- Series
- Cuidarte el alma 2
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
'—¿Sabías que… uno de los siete pecados capitales… es la lujuria? —pregunta Paulina jadeando sobre mi boca. —¿Y vos sabías que… otro pecado… es la gula? —replico mientras la recuesto en la cama y mi lengua se pierde entre sus piernas. Ella las abre más y me ofrece sin reservas ese manjar. —Eso está muy mal... —Hay algo peor, cosa hermosa. —¿Qué puede ser peor? —Incesto —respondo con una sonrisa, mientras pienso que el cielo que tengo en mi boca, bien vale arder en el infierno...' El infierno... El infierno se va a desatar cuando mi padre se entere de que Pau y yo estamos enamorados. Es que siempre la verá como una niña. Es que siente que la hija de Gaby, su mujer, es también suya. Es que nos ve como hermanos, y nuestra relación para él será como un tabú. En parte lo entiendo... Cuando me di cuenta de que lo que sentía por Paulina era más que un amor fraterno también me desesperé. Y así como tiempo atrás no le perdía pisada, comencé a huirle como a la peste. Dejé de ir a su casa, me aislé del mundo a través de unos auriculares, me volteé a una compañera de clase... Hice de todo, pero no obtuve nada. Ella ya se había instalado en mi cabeza, en mi cuerpo, en mi corazón. Siento cosas tan fuertes que soy capaz de todo con tal de tenerla, incluso enfrentar al temible Andrés Otero y a lo que se me ponga enfrente. No tengo opción, no hay vuelta atrás... Porque Paulina Lens está tatuada en mi alma.
Versión : 1.1
Autores : Mariel Ruggieri
EPG Id : 40000049
Estado : LDS
Páginas : 129
📜 SIMILAR VOLUMES
Kay abandona el hospital tras una grave crisis para enfrentarse a la ruptura con Martin, su marido. Cuenta para ello con la ayuda del australiano que ha conocido casualmente a la salida de la clínica. Ante el desvalimiento y desequilibrio de Kay para afrontar las consecuencias de esta ruptura, el au
Me llamo Alma tengo 31 años y mi vida es un caos desde el día que nací. Mi mamá, Claudia, siempre me dijo que fui guerrera hasta para nacer. Mi padre, el señor Matías, nunca quiso que naciera. “¿En verdad se puede dejar todo por una sola razón?, para mi esta pregunta no sirvió de nada, dudo que en a
Cuando Janeth, una prostituta por convicción, conoció a Leonel no pasó nada, solamente se vio obligada a convertirse en su informante. No fue amor a primera vista, tampoco era que las historias de amor les robaran la calma o buscaran un amor como el de Romeo y Julieta. Sin embargo, desde que llegaro