La economía es un asunto que preocupa a toda la sociedad, pero con demasiada frecuencia se percibe como una disciplina difícil de entender o, peor aún, planteada para que sólo la entiendan los especialistas. Muchas veces, además, la economía no tiene respuestas claras o unívocas a los grandes retos
Será mejor que no lo cuentes
✍ Scribed by Paula Benás
- Year
- 2019
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 281 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Los informativos de todos los países del mundo abrieron con la misma noticia. Una mujer, desconocida para el público en general, mostrando dos fotografías a la cámara, había realizado el siguiente llamamiento:
“Ofrezco una recompensa de veinticinco millones a quien me traiga vivo a mi bebé... y muerta a esta mujer”
En todo el planeta se escuchó el eco de un grito sofocado, ahogado por la impresión.
La recompensa económica más elevada ofrecida jamás, acababa de convertir a cualquier ciudadano de a pie en un sicario en potencia.
Claudia cree tener la vida perfecta. Éxito profesional, familia y una casa de revista en una urbanización de lujo. Hasta que el encuentro con una extraña en un avión amenaza con poner su vida patas arriba. A punto de verse implicada
en un asesinato, Claudia se verá obligada a revisitar el pasado y a reflexionar sobre las consecuencias que acarrean nuestros actos.
¿Es del todo inocente?
¿Cómo escapar de lo que creemos haber dejado atrás?
Un thriller en el que todas las voces son importantes y nadie es lo que parece, con un final que te cortará la respiración.
📜 SIMILAR VOLUMES
Dice Pitol que en una casa de campo escribió sus primeros cuentos. Pasaba allí la convalecencia de una ruptura amorosa. Se proponía odiar al mundo, pero no lo conseguía. Por las mañanas escalaba una cordillera para rodearse de una aureola romántica, decadente, aun diabólica. Buscaba acantilados esca
Relatos breves del Nathaniel Hawthorne, el gran autor de «La letra escarlata».
Dice Pitol que en una casa de campo escribió sus primeros cuentos. Pasaba allí la convalecencia de una ruptura amorosa. Se proponía odiar al mundo, pero no lo conseguía. Por las mañanas escalaba una cordillera para rodearse de una aureola romántica, decadente, aun diabólica. Buscaba acantilados esca
—¿Cuidar niños tú? Sonia, ¿estás segura? Tú eres maestra y con unos cursillos de nada te habrían dado escuela. Tú eres inteligente y los sacarás cuando te lo propongas. De modo que encuentro una monstruosidad y una estupidez del destino que vayas precisamente a cuidar una niña huérfana. —Tal vez así