De todas las formas posibles para quedarme soltera, esta tiene que ser la peor. Un e-mail de mi supuesto novio, que dice estar «buscándose a sí mismo» en Tailandia, informándome de que ha conocido a otra. Y que hemos roto. Pero yo, Jackie Norris, resurgiré de mis cenizas. ¡Me convertiré en una loba
Safari en Boston
✍ Scribed by Mlynowski, Sarah
- Year
- 2000
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 113 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
De todas las formas posibles para quedarme soltera, esta tiene que ser la peor. Un e-mail de mi supuesto novio, que dice estar «buscándose a sí mismo» en Tailandia, informándome de que ha conocido a otra. Y que hemos roto. Pero yo, Jackie Norris, resurgiré de mis cenizas. ¡Me convertiré en una loba y le probaré al imbécil de Jeremy que me importa un rábano! Un pequeño problema: ¿Por qué todos los tíos que conozco tienen las manos muy largas, tendencias lunáticas o un preocupante interés por la carpintería? Yo necesito un hombre que me arranque la ropa, me invite a pizza y después me ofrezca una conversación estimulante. Estoy soltera en Boston… por favor, ¡tiene que haber algún tío normal!
📜 SIMILAR VOLUMES
De todas las formas posibles para quedarme soltera, esta tiene que ser la peor. Un e-mail de mi supuesto novio, que dice estar 'buscándose a sí mismo' en Tailandia, informándome de que ha conocido a otra. Y que hemos roto. Pero yo, Jackie Norris, resurgiré de mis cenizas. ¡Me convertiré en una loba
De todas las formas posibles para quedarme soltera, esta tiene que ser la peor. Un e-mail de mi supuesto novio, que dice estar «buscándose a sí mismo» en Tailandia, informándome de que ha conocido a otra. Y que hemos roto. Pero yo, Jackie Norris, resurgiré de mis cenizas. ¡Me convertiré en una loba
De todas las formas posibles para quedarme soltera, esta tiene que ser la peor. Un e-mail de mi supuesto novio, que dice estar 'buscándose a sí mismo' en Tailandia, informándome de que ha conocido a otra. Y que hemos roto. Pero yo, Jackie Norris, resurgiré de mis cenizas. ¡Me convertiré en una loba
Riendo entre dientes, Indro Bran se alejó hacia los cortinajes del fondo del local. Al otro lado de ellos había un salón más reducido, con paredes imitando roca y unos hachones sujetos a la piedra, que esparcían una luz difusa a su alrededor. Los únicos ocupantes del saloncito eran un hombre y una m
La muerte inesperada de la bella Marsa ha desquiciado al pobre marqués de Sotoancho. Aunque es verdad que hacía un año que no se veían, era su mujer y, como dice él mismo, «he sentido por ella más que por ninguna otra». No logra quitársela de la cabeza mientras hace los trámites para que traigan sus