Francisco González Ledesma (Barcelona, 17 de marzo de 1927 - ibídem, 2 de marzo de 2015)1 fue un periodista, guionista de historietas y novelista español. Especializado en los últimos años en la género policiaco, fue considerado como uno de los principales impulsores de la novela negra de corte soci
Rural y pistolero
✍ Scribed by M. L. Estefanía
- Publisher
- Bolsilibros Bruguera
- Year
- 1997
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 117 KB
- Series
- Héroes de la pradera Ediciones B 191
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Son las malas noticias las que hacen que Chas vuelva a su pueblo natal. Su tío ha sido asesinado y no se encuentra a su asesino. Chas, que acaba siendo pistolero, y cuyo único propósito es el de vengar la muerte de su tío, no parará hasta encontrarlo.
Versión : 1.0
Autores : M. L. Estefanía
EPG Id : 40021972
Estado : LDS
Páginas : 83
📜 SIMILAR VOLUMES
Francisco González Ledesma (Barcelona, 17 de marzo de 1927 - ibídem, 2 de marzo de 2015)1 fue un periodista, guionista de historietas y novelista español. Especializado en los últimos años en la género policiaco, fue considerado como uno de los principales impulsores de la novela negra de corte soci
Prado Castellanos Allentorn, más conocido como Meadow Castle en libros de bolsillo del Oeste, o Edmundo Rey en novelas de bolsillo 'femeninas' de los años 60. El joven doctor Jules Piltz, de veintiséis años, comenzaba a saber lo que se había propuesto su superior, empezaba a conocer Bakersfield, d
Antonio Vera Ramírez (n. 2 de julio de 1934 en Barcelona, Cataluña) es un prolífico escritor español conocido por su seudónimo Lou Carrigan que utilizó para escribir tanto novelas de aventuras, del oeste como de ciencia-ficción. Ha utilizad,o entre otros, los seudónimos de Angelo Antonioni, Crowley
El simple hecho de ser forastero puede llevarte a la horca… eso piensa Brighton y, cuando alguien le lleva la contraria, acaba ahorcado… Versión : 1.0 Autores : M. L. Estefanía EPG Id : 40021050 Estado : LDS Páginas : 94
El primer forastero se rascó la barba de cuatro días que «adornaba» su cara y exclamó: —¡Qué ciudad tan hospitalaria! El segundo forastero se alisó un bigote que no había sido arreglado desde la Declaración de la Independencia y masculló: —Sí. Ya hemos visto anuncios poniendo precio a nuestras cabez