Pongamos que después de un accidente de moto, y de cuatro minutos de estar muerto sin que te llegue oxígeno al cerebro, cuando te recuperas, descubres que tienes la capacidad de saber quién va a morir. Les ves una extraña transparencia, como que se desvanecen, y sabes que van a morir… y efectivament
Ojos violeta
✍ Scribed by Stephen Woodworth
- Publisher
- ePubLibre
- Year
- 2004
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 177 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Extraños y valiosos, los violetas son humanos nacidos con habilidades psíquicas especiales: ayudan a la policía a resolver crímenes actuando como médiums con los muertos. Llevan una existencia infeliz y dolorosa a merced de una sociedad violenta que los controla, venera y margina, y que necesita sus servicios desesperadamente. Ahora además están en peligro. Se han convertido en el blanco de un brutal asesino en serie que ha aprendido a esconder su identidad a sus víctimas. Ante él, sus ojos violeta están indefensos. El agente del FBI Dan Atwaker y la violeta Natalie Lindstrom, perpetuamente aterrorizada por sus visiones, recorrerán Estados Unidos de punta a punta en un desesperado intento de detener al asesino antes de que alcance su macabro objetivo.
📜 SIMILAR VOLUMES
Extraños y valiosos, los violetas son humanos nacidos con habilidades psíquicas especiales: ayudan a la policía a resolver crímenes actuando como médiums con los muertos. Llevan una existencia infeliz y dolorosa a merced de una sociedad violenta que los controla, venera y margina, y que necesita sus
«En este Barrio nadie es nadie, sólo se está al amparo de lo que la Santa Muerte diga». En el escenario de un barrio bravo —zona de narcos y judiciales, ladrones, sicarios, alcohólicos y confidentes, pero también de obreros, comerciantes, gente como nosotros—, todos buscan la protección de la Santa
El vampiro de los ojos rojos es el nombre que recibe el asesino que, durante casi tres años, siembra el terror en Alemania y en varias ciudades europeas. Una vez ejecutado, ya el caso parecía resuelto. Pero nuestro héroe continuó con sus pesquisas, había algo muy extraño en todo aquello: ¿cómo expli
Razones no le faltaban a Alexandra Hubell para encontrar agradable la vida. Su hogar era feliz y la pretendía un hombre joven y apuesto. Además estaba por volver a la querida granja en Vermont, donde pasó la infancia. De pronto el miedo la acosó. ¿Tuvo la culpa el aroma del café recién hecho? ¿O la