—Bien —gruñó—. Lo admito. Una vez más, te digo, procura eludir esa cuestión. Betty hará lo posible por obligarte a que invites a su hija a pasar una temporada entre nosotros. —¿Y por qué no quieres que venga, Ted? —Porque soy un hombre cortés, y me obligarla mi cortesía a acompañarla. Y yo no puedo
Obligada esclavitud
✍ Scribed by Corín Tellado
- Publisher
- Bolsilibros Bruguera
- Year
- 1973
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 107 KB
- Series
- Coral 333;Coral 295
- Edition
- Nueva ed., [2ª ed.]
- Category
- Fiction
- City
- Barcelona
- ISBN
- 8402025315
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
—Bien —gruñó—. Lo admito. Una vez más, te digo, procura eludir esa cuestión. Betty hará lo posible por obligarte a que invites a su hija a pasar una temporada entre nosotros.—¿Y por qué no quieres que venga, Ted?—Porque soy un hombre cortés, y me obligarla mi cortesía a acompañarla. Y yo no puedo hacer eso. No tendré tiempo. No deseo obligaciones de esa índole.—Cálmate.—Es que me descompone que Betty se salga con la suya.—¿Con respecto a tu boda con su hija? —se burló la dama.—Con respecto a… ¡Oh, no! Claro que no, Con respecto, quiero decir, a que pase con nosotros una temporada.—Pobre chica.—Pero si tiene allí cuanto puede apetecer.—Menos hombres.—Mamá…
Versión : 1.0
Autores : Corín Tellado
EPG Id : 10051382
Estado : Disp.
Páginas : 85
✦ Subjects
Fiction
📜 SIMILAR VOLUMES
«No volveré», pensó. «No volveré nunca más». Miró hacia atrás y bruscamente echó a andar calle abajo. Ana María ya sabía lo que le esperaba en casa, pero aun así apresuró el paso. Necesitaba llegar pronto. Llevaba apretado en la mano un panecillo muy chiquitín, seis duros, un caramelo para Paquín y
—¿Y con quién quieres casarte? —Eso lo decidirás tú. Kent se puso en pie rápidamente y exclamó casi sin comprender: —Yo, ¿qué? —Te voy a decir cómo la quiero. Rubia, de ojos azules. Estas son dos cosas indispensables. Estoy harto de cabellos negros, ojos oscuros y pieles malolientes. —Pero, Rex… —Sa
—¿Y con quién quieres casarte? —Eso lo decidirás tú.Kent se puso en pie rápidamente y exclamó casi sin comprender: —Yo, ¿qué? —Te voy a decir cómo la quiero. Rubia, de ojos azules. Estas son dos cosas indispensables. Estoy harto de cabellos negros, ojos oscuros y pieles malolientes. —Pero, Rex… —Sal
—¿Y con quién quieres casarte? —Eso lo decidirás tú. Kent se puso en pie rápidamente y exclamó casi sin comprender: —Yo, ¿qué? —Te voy a decir cómo la quiero. Rubia, de ojos azules. Estas son dos cosas indispensables. Estoy harto de cabellos negros, ojos oscuros y pieles malolientes. —Pero
Cuando el avión en que viajaba Blake Preston se extravió, Juliana se vio obligada a reconocer que Blake, con quien había hecho un matrimonio de conveniencia, lo significaba todo para ella. De cualquier modo, en su unión no había cabida para el amor y si su marido regresaba, ella debía actuar con la