Murió un hombre bueno
✍ Scribed by Alv Cortroa
- Publisher
- Bolsilibros Bruguera
- Year
- 1975
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 63 KB
- Series
- Laramie 40
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Alvaro Cortés Roa, nacido el 15 de Julio de 1.919, es un escritor cuya carrera está ligada de manera casi exclusiva a la editorial Rollán, donde, como era habitual, escribió novelas de prácticamente todos los géneros que por la época publicaba la editorial (policiaco, Oeste y Aventuras) en sus diferentes colecciones, como Alv Cortroa para el género policiaco y de aventuras, y ocasionalmente como Alvin Clark o Alvin MC Kinley para las del Oeste, destacando su aportación para la colección F.B.I.
📜 SIMILAR VOLUMES
Hombres buenos narra la heroica aventura de quienes, orientados por las luces de la Razón, quisieron cambiar el mundo con libros, cuando el futuro arrinconaba las viejas ideas y el ansia de libertad hacía tambalearse tronos y mundos establecidos.
A finales del siglo XVIII, cuando dos miembros de la Real Academia Española, el bibliotecario don Hermógenes Molina y el almirante don Pedro Zárate, recibieron de sus compañeros el encargo de viajar a París para conseguir de forma casi clandestina los 28 volúmenes de la Encyclopédie de D’Alembert y
En la Francia del siglo XIV, una joven de la aldea montañesa de Montaillou fue acusada de herejía por la Inquisición Católica. Su nombre era Grazida Lizier y, según confesó, su "alegría era compartida" con el hombre equivocado: el párroco de la aldea. Un relato espeluznante de persecución, de deseos
En la Francia del siglo XIV, una joven de la aldea montañesa de Montaillou fue acusada de herejía por la Inquisición Católica. Su nombre era Grazida Lizier y, según confesó, su "alegría era compartida" con el hombre equivocado: el párroco de la aldea. Un relato espeluznante de persecución, de deseos
En la Francia del siglo XIV, una joven de la aldea montañesa de Montaillou fue acusada de herejía por la Inquisición Católica. Su nombre era Grazida Lizier y, según confesó, su 'alegría era compartida' con el hombre equivocado: el párroco de la aldea.Un relato espeluznante de persecución, de deseos