Me gustaría estar contigo
✍ Scribed by Corín Tellado
- Year
- 2014
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
ELLA, que hablaba tan poco, todos los días preguntaba al llegar a la oficina. —¿Se sabe algo del jefe? Mónica, Olga o Vera, le respondían invariablemente. —Sigue igual. Pero aquel día, cuando aún ella colgaba el abrigo en el perchero, Mónica le dijo a media voz. —Dicen que se quedará ciego. —Oh. No era preciso que le citara el nombre de la persona que “podía” quedarse ciega. Más o menos, todos los días, la conversación versaba sobre Burt Wallach. El accidente automovilístico ocurrido, la estancia del jefe en el sanatorio, y todos los acontecimientos de cada día referentes a lo mismo. Para ellas, para todas las demás, aquel accidente era algo que, si no ocurría todos los días, tenía al menos una importancia muy relativa. La oficina no se detenía por eso. EL aserradero continuaba funcionando igual. Que mister Wallach muriese o se quedase ciego o manco, era secundario. Para ella, no. Por eso aquella mañana, tras de colgar el abrigo y lanzar aquel ¡“oh”! desgarrante, en el cual nadie reparó, se volvió en redondo hacia la compañera que le dio la noticia.
Versión : 1.0
Autores : Corín Tellado
EPG Id : 40008695
Estado : LDS
Páginas : 81
📜 SIMILAR VOLUMES
“Un grupo de hombres las rodeaban. Iban armados y no parecían demasiado amables”. Ruth lleva una vida dedicada a su trabajo con entrega y plena dedicación. Veterinaria de profesión, su activismo en defensa de los animales la lleva a muchas situaciones donde las emociones y el riesgo están a la orden
La primera edición de Je voudrais pas crever (No me gustaría palmarla) es de junio de 1962, tres años después del fallecimiento de Boris Vian. En 2003, el ilustrador de Montréal Thierry Martin (Martin Matje) ideó el proyecto de una versión ilustrada de estos poemas de Vian. Brigitte Bouchard, la edi
En esta edición, para celebrar el 50 aniversario del adiós de Boris Vian, varias generaciones de poetas, músicos, escritores y traductores han hecho que estos poemas de Vian cobren vida propia en nuestra lengua. Porque Vian inventa palabras para reírse de la muerte, con ironía y un especial sentido