"El Pirata Negro" cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo rojo e
Manopla de terciopelo
✍ Scribed by Arnaldo Visconti
- Book ID
- 100992721
- Year
- 1947
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 229 KB
- Series
- El Pirata Negro 30
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
El Pirata Negro, cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo rojo en la cabeza y un enorme medallón colgado del cuello .El Pirata Negro se publicó en 85 números, desde 1946 hasta 1949. Nº 30 de la colección.
Versión : 1.0
Autores : Arnaldo Visconti
EPG Id : 20035510
Estado : Papyre
Páginas : 115
📜 SIMILAR VOLUMES
"El Pirata Negro" cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo rojo e
Na imensidão cósmica existe um mundo, Allaryia, de grandes heróis e vilões infames, de seres de uma beleza indescritível e criaturas maléficas de uma fealdade atroz, nações poderosas e impérios tirânicos. Depois de muitas eras que alternaram entre a paz e a discórdia, encontramos neste primeiro volu
Adele Lavigne, una joven dependienta de la legendaria tienda Bergdorf Goodman, no podía imaginarse que atender después del cierre a aquel hombre tan seductor y carismático cambiaría su vida para siempre. Tras años de búsqueda, Alberto Márquez se había establecido en Nueva York y en tan solo año y me
Cuando Dominic alcanzó por fin el refugio de caza, huyendo de la tormenta, no esperaba encontrar a una preciosa pelirroja medio desnuda en su interior. Sonriendo como un zorro ante su presa, Dominic pensó que ninguna mujer respetable pasaría la noche sola en un refugio desierto... a no ser que se tr