El Puerto Rico acababa de atravesar la Boca Chita, en la rada de Port of Spain, la capital de la isla de Trinidad. Acodado en la borda, Marcel Javor, el célebre reportero del diario L'Evenement, veía dibujarse a la luz de un sol de fuego los diques interminables. Apenas el trasatlántico hubo echado
Los hombres de las sillas
✍ Scribed by Jordi Sierra i Fabra
- Book ID
- 101084208
- Year
- 2012
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 153 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Un niño comienza a ver a siete hombres vestidos de negro que caminan llevando cada uno una silla. Sólo los ve él. Cada vez que aparecen los hombres y se sientan, sucede una desgracia.
Su investigación le lleva a descubrir la existencia de un cuadro con ellos, llamado “Los televidentes”. Los hombres, como nosotros viendo la televisión, sentados frente a las desgracias del mundo, salen del cuadro para presenciar las fatalidades.
El niño descubre la historia de amor del pintor que lo hizo, y algo más, la leyenda de su propio pueblo.
Versión : 1.0
Autores : Jordi Sierra i Fabra
EPG Id : 40018122
Estado : LDS
Páginas : 104
📜 SIMILAR VOLUMES
El Puerto Rico acababa de atravesar la Boca Chita, en la rada de Port of Spain, la capital de la isla de Trinidad. Acodado en la borda, Marcel Javor, el célebre reportero del diario L'Evenement, veía dibujarse a la luz de un sol de fuego los diques interminables. Apenas el trasatlántico hubo echado
En esta primera entrega de la serie sobre el comisario Serrailler, que reparte su tiempo entre la policía y la pintura, cobra especial protagonismo la detective Freya Graffham, recién llegada a Lafferton procedente de Londres y que poco a poco (y con ella el lector) va conociendo a los habitantes de
El Puerto Rico acababa de atravesar la Boca Chita, en la rada de Port of Spain, la capital de la isla de Trinidad. Acodado en la borda, Marcel Javor, el célebre reportero del diario L'Evenement, veía dibujarse a la luz de un sol de fuego los diques interminables. Apenas el trasatlántico hubo echado