Hace treinta y tres siglos reinaba en Egipto el faraón Ajenatón que, entre otras medidas revolucionarias, había sustituido la vieja religión por una monoteísta, lo que había perjudicado a los sacerdotes, y trasladado la capital de Tebas a Tell el-Amarna. A su muerte, toda su obra desapareció. Inclus
Los Dioses Guardianes
✍ Scribed by Barbara Wood
- Publisher
- Dell Pub Co
- Year
- 2006
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 84 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Hace treinta y tres siglos reinaba en Egipto el faraón Ajenatón que, entre otras medidas revolucionarias, había sustituido la vieja religión por una monoteísta, lo que había perjudicado a los sacerdotes, y trasladado la capital de Tebas a Tell el-Amarna. A su muerte, toda su obra desapareció. Incluso sus restos fueron enterrados por los sacerdotes de la antigua religión, de nuevo en el poder, en un lugar desconocido.En la California actual, el egiptólogo Mark Davison lee el diario de una expedición a la zona de Amarna que acabó de forma desastrosa al morir todos sus componentes. Una muerte que, de un modo u otro, parece relacionada con una maldición que pesa sobre quienes violen determinada tumba, la tumba de alguien sin nombre...Los dioses guardianes es una novela de acción y de amor que se desenvuelve en el mundo, apasionante y misterioso, de las excavaciones arqueológicas. Una obra tan imaginativa, dinámica y rigurosa como se debe esperar del extraordinario talento de Barbara Wood.
📜 SIMILAR VOLUMES
Hace treinta y tres siglos reinaba en Egipto el faraón Ajenatón que, entre otras medidas revolucionarias, había sustituido la vieja religión por una monoteísta, lo que había perjudicado a los sacerdotes, y trasladado la capital de Tebas a Tell el-Amarna. A su muerte, toda su obra desapareció. Inclus
Hace treinta y tres siglos reinaba en Egipto el faraónAjenatón que, entre otras medidas revolucionarias, había sustituido la viejareligión por una monoteísta, lo que había perjudicado a los sacerdotes, ytrasladado la capital de Tebas a Tell el-Amarna. A su muerte, toda su obradesapareció. Incluso su
Hace treinta y tres siglos reinaba en Egipto el faraón Ajenatón que, entre otras medidas revolucionarias, había sustituido la vieja religión por una monoteísta, lo que había perjudicado a los sacerdotes, y trasladado la capital de Tebas a Tell el-Amarna. A su muerte, toda su obra desapareció. Inclus
Hace treinta y tres siglos reinaba en Egipto el faraón Ajenatón que, entre otras medidas revolucionarias, había sustituido la vieja religión por una monoteísta, lo que había perjudicado a los sacerdotes, y trasladado la capital de Tebas a Tell el-Amarna. A su muerte, toda su obra desapareció. Inclus
En la pequeña ciudad de Seabrook, Florida, un prometedor abogado llamado Keith Russo fue asesinado a tiros una noche mientras trabajaba hasta tarde en su despacho. El culpable no dejó pistas. No hubo testigos, nadie tenía un motivo. Pero la policía pronto sospechó de Quincy Miller, un joven negro qu