Reflexión aguda, sensata, amorosa que deben leer lectores, autores, editores, libreros…Hay en la experiencia de leer una felicidad y libertad que resultan adictivas.La lectura libera. Se extiende a leer la vida, a leer quiénes somos y en dónde estamos. Anima las conversaciones de lector a lector. Se
Los demasiados libros
✍ Scribed by Zaid, Gabriel
- Year
- 1971
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 101 KB
- Category
- Fiction
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✦ Synopsis
Reflexión aguda, sensata, amorosa que deben leer lectores, autores, editores, libreros… Hay en la experiencia de leer una felicidad y libertad que resultan adictivas. La lectura libera. Se extiende a leer la vida, a leer quiénes somos y en dónde estamos. Anima las conversaciones de lector a lector. Se contagia por los lectores en acción: padres, maestros, amigos, escritores, traductores, críticos, editores, tipógrafos, libreros, bibliotecarios y otros promotores del vicio de leer. «Gabriel Zaid es capaz de observar el mundo de las letras desde la perspectiva otorgada por otras disciplinas. Su gran acierto es la virtud del poeta: decir lo que oscuramente habíamos intuido sin alcanzar a formularlo en palabras. Señala que el verdadero problema del libro es que el estrato privilegiado que ha hecho estudios universitarios no lee: nunca le ha dado el golpe a la lectura, nunca ha llegado a saber realmente lo que es leer. Esto, que sepamos, nadie lo había dicho». José Emilio Pacheco.
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«Solo busco en los libros el gusto que me proporcione un honrado entretenimiento; o, si estudio, solo busco la ciencia que trate del conocimiento de mí mismo y que me instruya en un bien morir y un bien vivir. […] »Con las dificultades, si con ellas me topo al leer, no me como las uñas; ahí se qued
«Solo busco en los libros el gusto que me proporcione un honrado entretenimiento; o, si estudio, solo busco la ciencia que trate del conocimiento de mí mismo y que me instruya en un bien morir y un bien vivir. […] »Con las dificultades, si con ellas me topo al leer, no me como las uñas; ahí se queda
Alrededor de un siglo antes de que Tolkien o Borges escribieran la historia imaginaria de todo un mundo, antes de que los escritotes de ciencia ficción hablaran de guerras interestelares, antes de que los astronautas fueran a visitar otros mundos, antes de que los ingenieros diseñaran sondas especia