¿Por qué compramos lo que compramos? ¿Somos realmente dueños de nuestras decisiones o se nos puede manipular como consumidores? ¿Tienen trampa las ofertas? ¿Qué influye en que un producto nos parezca caro o barato? Este libro apasionante, riguroso y ameno responde a estas y otras muchas preguntas so
Las trampas del deseo
✍ Scribed by Ariely, Dan
- Year
- 2007
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 384 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
¿Por qué compramos lo que compramos? ¿Somos realmente dueños de nuestras decisiones o se nos puede manipular como consumidores? ¿Tienen trampa las ofertas? ¿Qué influye en que un producto nos pare zca caro o barato? Este libro apasionante, riguroso y ameno responde a estas y otras muchas preguntas sobre nuestras decisiones cotidianas, como consumidores y como ciudadanos. El autor nos proporciona nuevas y sorprendentes conclusiones sobre la naturaleza humana, que ayudarán al lector a tomar mejores decisiones en su vida personal y laboral.
📜 SIMILAR VOLUMES
Josy Fereday se había quedado viuda al día siguiente de su boda, y con la ayuda de su hermana Belvia estaba intentando superar el trauma de la muerte de su esposo. A pesar de ello, lo último que quería era entrometerse en la vida de su gemela, que acababa de casarse. Entonces, Dacre Banchereau le of
La venta de una propiedad de gran valor da lugar a disputas familiares y se convierte en el móvil de un asesinato. Tras la muerte del señor Ramberg, sus hijos, Julia, Maria y Daniel heredan la propiedad de una granja construida en el siglo XVII que forma parte del patrimonio histórico de Gotland. Ma
Imogen Waterstone siempre se había sentido orgullosa de ser una mujer absolutamente independiente. Pero las circunstancias hicieron que necesitara un hombre. Y no cualquier hombre, sino alguien con una voluntad férrea y nervios de acero. Por eso invitó a su casa a Matthias Marshall, el infame conde
Imogen Waterstone siempre se había sentido orgullosa de ser una mujer absolutamente independiente. Pero las circunstancias hicieron que necesitara un hombre. Y no cualquier hombre, sino alguien con una voluntad férrea y nervios de acero. Por eso invitó a su casa a Matthias Marshall, el infame conde