Año 1889, La Rioja. Hay quien dice que una maldición se ciñe sobre los viñedos, secos desde hace años, de la finca Las Urracas. Mientras las grandes bodegas de la región comienzan su edad dorada, Gloria —la joven hija del propietario— languidece en la vieja mansión familiar, viendo aproximarse otro
Las hijas de la tierra
✍ Scribed by Leceaga_ Alaitz
- Publisher
- Ediciones B
- Year
- 2019
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 279 KB
- Category
- Fiction
- City
- Barcelona
- ISBN
- 8466666346
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Subjects
Aunts -- Fiction
📜 SIMILAR VOLUMES
Tras el éxito de El bosque sabe tu nombre, Alaitz Leceaga regresa a las librerías con una saga familiar ambientada en una bodega de La Rioja. Una tierra maldita. Una mujer dispuesta a luchar por el poder. Un gran misterio que debe salir a la luz. Año 1889, La Rioja. Hay quien dice que una maldición
Medio princesa de los duendes de Verano, medio humana, Meghan nunca había encajado en ningún sitio. Abandonada por el príncipe de Invierno al que creía enamorado de ella, se encontraba prisionera de la reina de la Corte de Invierno. La guerra entre Verano e Invierno era inminente, pero Meghan sabía
Noviembre de 1998. Claudia, una española residente en Nueva York, tras la muerte de su marido John, tendrá que darle explicaciones a su hija Adriana, cuando ésta descubra un diario oculto en un viejo escritorio durante casi sesenta años. Claudia, arrebatada por su pasado, luchadora y tenaz, le conta
Medio princesa de los duendes de Verano, medio humana, Meghan nunca había encajado en ningún sitio. Abandonada por el príncipe de Invierno al que creía enamorado de ella, se encontraba prisionera de la reina de la Corte de Invierno. La guerra entre Verano e Invierno era inminente, pero Meghan sabía
Medio princesa de los duendes de Verano, medio humana, Meghan nunca había encajado en ningún sitio. Abandonada por el príncipe de Invierno al que creía enamorado de ella, se encontraba prisionera de la reina de la Corte de Invierno. La guerra entre Verano e Invierno era inminente, pero Meghan sabía