Octava aventura de Duke, de J. Figueroa Campos, pseudónimo de José Mallorquí; trataba el género policíaco y de aventuras, presentando una curiosa mezcla del Jim Wallace, de Nick Carter, y de Doc Savage. Duke Straley, era un millonario neoyorquino, que dedicaba su ocio a resolver entuertos, ayudado,
La sentencia del doctor Muerte
✍ Scribed by Figueroa Campos, J.
- Year
- 1945
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 75 KB
- Series
- Duke 8
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Octava aventura de Duke, de J. Figueroa Campos, pseudónimo de José Mallorquí; trataba el género policíaco y de aventuras, presentando una curiosa mezcla del Jim Wallace, de Nick Carter, y de Doc Savage. Duke Straley, era un millonario neoyorquino, que dedicaba su ocio a resolver entuertos, ayudado, claro, por Elizabeth Straley, Bob Dennison, Susana Cortiz, Max Mehl y otros. El hecho de que el personaje fuera extranjero, y de que sus aventuras transcurrieran en los Estados Unidos, otorgaba cierto encanto que con otros héroes se había perdido.
📜 SIMILAR VOLUMES
Octava aventura de Duke, de J. Figueroa Campos, pseudónimo de José Mallorquí; trataba el género policíaco y de aventuras, presentando una curiosa mezcla del Jim Wallace, de Nick Carter, y de Doc Savage. Duke Straley, era un millonario neoyorquino, que dedicaba su ocio a resolver entuertos, ayudado,
Octava aventura de Duke, de J. Figueroa Campos, pseudónimo de José Mallorquí; trataba el género policiaco y de aventuras, presentando una curiosa mezcla del Jim Wallace, de Nick Carter, y de Doc Savage. Duke Straley, era un millonario neoyorkino, que dedicaba su ocio a resolver entuertos, ayudado, c
Cuando aquella tarde de principios de setiembre, el alcalde de Medora, en el Sudoeste de Dakota del Norte, verificaba el final del escrutinio y proclamaba sheriff electo del poblado por aplastante mayoría de votos a Salomón Campbell, éste tenso y grave, intuyó que cuando firmase el acto de proclamac
“No deberías estar aquí. Es muy tarde…” Estas fueron las últimas palabras que registró el teléfono móvil de Richard Pryce, un prestigioso abogado especializado en divorcios, antes de ser golpeado hasta la muerte con una botella de Château Mounton valorada en unos cuantos centenares de libras. Lo más