<p><strong>Una novela romántica independiente de la autora superventas en las listas del New York Times de las obras Secuestrada y de Las crónicas de Krinar.</strong></p><p></p><p>Emily Ross nunca se habría esperado sobrevivir a su caída mortal en la selva de Costa Rica,
La prisionera de los Krinar
✍ Scribed by Anna Zaires
- Year
- 2019
- Series
- Las crónicas de Krinar
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Emily Ross nunca se habría esperado sobrevivir a su caída mortal en la selva de Costa Rica, y por supuesto jamás se habría imaginado que despertaría en una extraña casa futurista, prisonera del hombre más atractivo que había visto en su vida. Un hombre que parece ser algo más que humano... Zaron está en la Tierra para preparar la invasión krinar... y para olvidar la terrible tragedia que destrozó su vida. Sin embargo, cuando encuentra el cuerpo destrozado de una joven humana, todo cambia. Por primera vez en años, siente algo distinto a la rabia y el dolor, y todo eso tiene una razón: Emily. Dejarla marchar comprometería su misión, pero retenerla podría destruirle una vez más. Esta es una novela romántica, completa e independiente cuya trama se sitúa aproximadamente cinco años antes de la trilogía de Las crónicas de Krinar (también conocida como la historia de Mia y Korum). No es necesario que haberse leído esa trilogía para disfrutar de este libro.
Versión : 1.0
Autores : Anna Zaires
EPG Id : 40030622
Estado : LDS
Páginas : 282
📜 SIMILAR VOLUMES
Con un miedo atroz y respirando con dificultad, Rowan corre campo a través intentando evitar lo que ya parece inevitable. Una criatura terrible, con la piel moteada de naranja, verde y gris, el lomo erizado de espinas y tres colas como látigos, acaba de batir sus alas en señal de amenaza y se dirige
Con un miedo atroz y respirando con dificultad, Rowan corre campo a través intentando evitar lo que ya parece inevitable. Una criatura terrible, con la piel moteada de naranja, verde y gris, el lomo erizado de espinas y tres colas como látigos, acaba de batir sus alas en señal de amenaza y se dirige