Dan Powell, de veintiocho años y aspecto atlético, entró en la habitación 22 del hotel La Gaviota y arrugó la nariz. —Lo que más me disgusta en San Francisco son estos hoteles de tercera categoría faltos de ventilación —dijo por encima del hombro. Un viejo de unos sesenta años entró en pos de Dan ca
La muerte elije (2ª Ed.)
✍ Scribed by Donald Curtis
- Year
- 1953
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 259 KB
- Series
- Detective 41
- Edition
- (2a Ed.)
- Category
- Fiction
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✦ Synopsis
—Lo siento, Doug, pero queda despedido. Y como si el decir esto hubiese sido algo superior a sus fuerzas, mi jefe se recostó con indolencia en su asiento. Era muy natural. Había faltado a mi obligación, largándome sin pedir permiso a nadie. Allí no solía consentirse que los redactores se tomasen las vacaciones por propio impulso. Había perdido mi empleo en el «Journal». Tomé la cosa con filosofía, y dando media vuelta salí del despacho de mi director.
Versión : 1.1
Autores : Donald Curtis
EPG Id : 40028042
Estado : LDS
Páginas : 103
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Tenía las manos rígidas, agarrotadas, colgando por los lados del lecho, como si hubiera querido asirse a las dos pequeñas alfombras. Shelby entró en la habitación lentamente, en un estupor silencioso y aturdido, hasta inclinarse y rozar con sus dedos las manos del infeliz. Estaban aún calientes, sin
—Todo esto es el inmenso Oeste Central —dijo el hombre de la barba blanca, mientras escrutaba con sus ojillos el paisaje—. Aquí está el verdadero porvenir de los Estados Unidos, aquí están su grandeza y su gloria. El día que estos campos produzcan, nos habremos convertido en una de las naciones más
La caravana había formado en círculo. Las blancas lonas de los carros destacaban con nítida claridad a las primeras luces del amanecer. Los caballos, colocados en el centro del círculo para que estuvieran más protegidos, piafaban nerviosamente. Fuera de aquel sonido, el silencio era total. Diríase q
Faltaba más de un cuarto de hora para la salida del tren, cuando Nino, que había dejado bien acondicionados los caballos en el vagón furgón, regresó al departamento elegido por Jim y subió a él, pero después de echar un vistazo al interior no se sintió contento. Los viajeros que en él se habían acom
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