La acción arranca tras la masacre de Munich y recrea la época más activa del terrorismo palestino. Khalil, un misterioso y audaz terrorista, mantiene en jaque a los servicios secretos israelíes. El Mossad, poniendo en práctica un plan tan maquiavélico como inteligente, capta los servicios involuntar
La chica del tambor
✍ Scribed by John Le Carré
- Year
- 1984
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 378 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
La acción arranca tras la masacre de Munich y recrea la época más activa del terrorismo palestino. Khalil, un misterioso y audaz terrorista, mantiene en jaque a los servicios secretos israelíes. El Mossad, poniendo en práctica un plan tan maquiavélico como inteligente, capta los servicios involuntarios de Charlie, una actriz inglesa de poca monta y vida bohemia. Charlie es sometida a un durísimo entrenamiento psicológico para que consiga, aun sin saberlo, lo que nadie ha conseguido: atrapar a Khalil…
📜 SIMILAR VOLUMES
Cuando Gisele Stone llega a casa de los Campbell como la chica del servicio, jamás pensó que su vida cambiaría tanto. Allí conoce al hijo menor del matrimonio, Matt, un hombre frío, atormentado, con graves problemas de bipolaridad. Éste, desde el primer encuentro con Gisele se encapricha en tenerla,
En este extraordinario libro de relatos —el séptimo en su haber—, la voz narrativa de Soledad Puértolas se expresa en tercera persona y cobra el tono de las narraciones clásicas, cuando el narrador, por encima de todo, perseguía la magia, la seducción inherente a la misma narración, independientemen
Un pirata informático que se infiltra en el Vaticano. Una iglesia barroca, en Sevilla, que mata para defenderse. Tres pintorescos malvados que aspiran a mantener viva la copla española. Una bella aristócrata andaluza. Un apuesto sacerdote-agente especialista en asuntos sucios. Un banquero celoso y s
¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso? Rachel, síRachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su