\'El Pirata Negro\', cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo r
El rey de los zíngaros
✍ Scribed by Arnaldo Visconti
- Year
- 1946
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 248 KB
- Series
- El Pirata Negro 16
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
El Pirata Negro, cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo rojo en la cabeza y un enorme medallón colgado del cuello. El Pirata Negro se publicó en 85 números, desde 1946 hasta 1949. Nº 16 de la colección.
Versión : 1.0
Autores : Arnaldo Visconti
EPG Id : 20034929
Estado : Papyre
Páginas : 107
📜 SIMILAR VOLUMES
'El Pirata Negro', cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo rojo
'El Pirata Negro', cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo roj
'El Pirata Negro', cuyo nombre era Carlos Lezama, viajaba a bordo del Aquilón combatiendo a los buques ingleses y holandeses que se oponían al dominio hispano de los océanos, sobretodo en Panamá, donde el Pirata Negro tenía su morada habitual. Su ropaje consistía en un traje de pirata, pañuelo roj
De pronto, oyeron un chillido espeluznante y por la puerta de la cocina, volando apareció el gran murciélago que pasó por encima de sus cabezas, cruzando la salita. Al primer instante se quedaron calladas pero de inmediato comenzaron a chillar…