Álex es un profesor de inglés que cada tarde va al gimnasio. Cuando él y sus colegas oyen a tres chicas burlarse de sus músculos, hacen una apuesta, que ganará el primero que consiga acostarse con una de ellas. Álex se fija en Carla, creyendo que será un polvo fácil para él. De hecho, está casi conv
El muerto no está para bromas
✍ Scribed by Joseph Berna
- Book ID
- 101082248
- Publisher
- Bolsilibros Bruguera
- Year
- 1982
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 94 KB
- Series
- Colección Servicio Secreto 1653
- Category
- Fiction
- City
- Barcelona
- ISBN
- 8402025137
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Sacramento, California. Doce en punto de la noche. Una noche cálida, despejada, agradable. Dan Browne estacionó su coche, un Ford descapotable, azul oscuro, frente al apartamento en donde vivía. Saltó ágilmente al suelo, sin molestarse en abrir la portezuela, y echó a andar hacia la escalera por la que se accedía a su apartamento y a otros cinco más, construidos todos al mismo nivel, uno junto a otro. El de Dan Browne era precisamente el último.
Versión : 1.1
Autores : Joseph Berna
EPG Id : 40011148
Estado : LDS
Páginas : 64
📜 SIMILAR VOLUMES
El objetivo de Dios no está muerto es sencillo: ayudarle a desarrollar 'una fe que es real, creíble y lo suficientemente fuerte, a la vez que asiste a otros a encontrar la fe en Dios'. Con ese fin, Rice Broocks esboza un mapa que guía a aquellos que buscan respuestas a reconocer las verdades más bás
«De repente, se sintió lanzado a un profundísimo abismo y descendió con fantástica vertiginosidad, en una bramadora atmósfera, rodeado de nubes de espeso y pestilente vapor, de las que, con gran frecuencia, surgían abrasadoras lenguas de fuego. Luego, sin saber cómo, se encontró erguido, en una espa
«De repente, se sintió lanzado a un profundísimo abismo y descendió con fantástica vertiginosidad, en una bramadora atmósfera, rodeado de nubes de espeso y pestilente vapor, de las que, con gran frecuencia, surgían abrasadoras lenguas de fuego. Luego, sin saber cómo, se encontró erguido, en una espa
Walt Shannon estaba bajo la ducha. Media hora antes había tomado posesión de aquella habitación, la número 124 del hotel Palmera. Sólo había visto de la ciudad lo que vislumbró a través de las ventanillas del taxi que le condujo desde el aeropuerto hasta el hotel. Oyó que la puerta del apartamento s
«De repente, se sintió lanzado a un profundísimo abismo y descendió con fantástica vertiginosidad, en una bramadora atmósfera, rodeado de nubes de espeso y pestilente vapor, de las que, con gran frecuencia, surgían abrasadoras lenguas de fuego. Luego, sin saber cómo, se encontró erguido, en una espa