En la Cuba de hoy, dos amigos conversan sobre sus problemas.Rubén, profesor expulsado de la escuela de Arte, se gana la vida vendiendo objetos de artesanía a los turistas, y Gilberto, economista, trabaja de carnicero. Ambos rememoran los momentos pasados junto a dos mujeres a quienes han perdido de
El hombre de la casa
✍ Scribed by Alison Kelly
- Year
- 1999
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 90 KB
- Series
- Man Talk 3
- Category
- Fiction
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✦ Synopsis
Brett podía tener cualquier mujer… pero en esos momentos lo único que deseaba era estar solo. Después de haber roto con su última novia, decidió que el trabajo era mucho más fiable que las mujeres. El encargo de su madre para que le cuidara la casa durante su ausencia significaría una agradable distracción. O al menos, ése era el plan… Pero cuando llegó a su país natal, descubrió que una mujer ya estaba instalada en su casa… ¡una mujer fantástica e increíblemente sexy! Joanna venía a ser como la tentación final. ¡Y vivir con ella bajo el mismo techo estaba poniendo al límite las mejores intenciones de Brett!
Versión : 1.0
Autores : Alison Kelly
EPG Id : 40015488
Estado : LDS
Páginas : 120
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EL visitante se detuvo repentinamente ante un cuadro, en el que aparecía retratado un hombre, a tamaño natural ataviado con una gran capa roja. Lawrence Tellsbury contempló durante algunos segundos aquel extraño retrato. El hombre de la capa roja había posado para el artista en actitud arrogante, al
Les llamaban «Los Jaguares»& pero sólo porque admiraban al soberbio felino, contaban historias por él protagonizadas y lucían en el pecho un escudo con su efigie. Por lo demás, eran muy humanos. Tenían sus virtudes y sus defectos, pero en circunstancias especiales, impulsados por el soplo alentador
Les llamaban «Los Jaguares»& pero sólo porque admiraban al soberbio felino, contaban historias por él protagonizadas y lucían en el pecho un escudo con su efigie. Por lo demás, eran muy humanos. Tenían sus virtudes y sus defectos, pero en circunstancias especiales, impulsados por el soplo alentador
Les llamaban «Los Jaguares»& pero sólo porque admiraban al soberbio felino, contaban historias por él protagonizadas y lucían en el pecho un escudo con su efigie. Por lo demás, eran muy humanos. Tenían sus virtudes y sus defectos, pero en circunstancias especiales, impulsados por el soplo alentador