Discurso de entrada de D. Arturo Pérez-Reverte en la Real Academia Española, leído el 12 de junio de 2003, así como la contestación de D. Gregorio Salvador En sus propias palabras «trata del habla de un delincuente, de un bravo. Un valentón, en este caso, de los que en el Siglo de Oro vivían mitad d
El habla de un bravo del siglo XVII
✍ Scribed by Pérez-Reverte, Arturo
- Year
- 2003
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 52 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Discurso de entrada de D. Arturo Pérez-Reverte en la Real Academia Española, leído el 12 de junio de 2003, así como la contestación de D. Gregorio Salvador En sus propias palabras «trata del habla de un delincuente, de un bravo. Un valentón, en este caso, de los que en el Siglo de Oro vivían mitad de las mujeres, mitad de alquilar su espada, o su cuchillo: un rufián, o jaque. Han transcurrido cuatro siglos, y esa jerga del hampa, riquísima, barroca, salpicada de rezos y blasfemias, no está muerta ni es una curiosidad filológica… Además de su influencia en el español que hablamos hoy, la germanía del XVI y XVII es un deleite de ingenio y una fuente inagotable de posibilidades expresivas… Con esa habla quiero contarles una historia… Tal es el privilegio del escritor de ficción que maneja una lengua tan hermosa como la nuestra. Con esa lengua (y esto no es en absoluto una obviedad) he construido este discurso.»
📜 SIMILAR VOLUMES
Discurso de entrada de D. Arturo Pérez-Reverte en la Real Academia Española, leído el 12 de junio de 2003, así como la contestación de D. Gregorio Salvador.En sus propias palabras «trata del habla de un delincuente, de un bravo. Un valentón, en este caso, de los que en el Siglo de Oro vivían mitad d
Durante los primeros años veinte del siglo XVII suena con fuerza en Francia una terrible e indignada voz de alarma: la corte de París se encuentra infestada desde finales del siglo anterior de toda suerte de blasfemos, licenciosos y ateístas. Todos ellos quedan rápidamente agrupados bajo la categorí
Durante los primeros años veinte del siglo XVII suena con fuerza en Francia una terrible e indignada voz de alarma: la corte de París se encuentra infestada desde finales del siglo anterior de toda suerte de blasfemos, licenciosos y ateístas. Todos ellos quedan rápidamente agrupados bajo la categorí