Madre e hija luchan por alcanzar sus sueños sin importar las circunstancias que se interpongan en el camino de cada una. Exponiendo que la autenticidad de la persona es un valor importante y el creer en uno mismo abre portones; demostrando que cada mujer es valiosa y tiene potenciales inimaginables
Desnúdate, sugar blues
✍ Scribed by Sandy Durmmond
- Year
- 2016
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 109 KB
- Series
- El placer de las cadenas 6
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
SEXTA ENTREGA DE LA SERIE “EL PLACER DE LAS CADENAS”.
La prostituta canaria Sandy Durmmond es llevaba a Madrid por su amo para introducirla en el mundo de la prostitución y el sexo extremo de la capital de España. Allí seguirá un duro adiestramiento a manos de su amo Jürgen que compatibilizará con la explotación sexual en casas de putas y Peep show, además de hacer algunos “trabajos especiales”.
Por fin, en vísperas de la navidad, conoce a Óscar, un empresario de la noche que acabará siendo, en los años siguientes, si amante y luego su agente. El encuentro entre Sandy y Óscar, que la contrata para una fiesta privada, es de los que derriten el acero.
Versión : 1.0
Autores : Sandy Durmmond
EPG Id : 40032468
Estado : LDS
Páginas : 152
📜 SIMILAR VOLUMES
Como directora de una galería de arte de Boston, Mercy Rothell ha hecho tratos importantes en el pasado, pero ninguno como aquel. Para poder firmar con el increíblemente atractivo, brillante y exitoso artista Shamus Montgomery, para que exhiba sus celebradas esculturas eróticas en una exposición, Me
**Who knew three words held such destructive power? No, not THOSE three words. I'm talking about the evil word trio that's my own personal kryptonite, that stole my best friend, and took away the only woman I've ever loved:** ** I dare you.** I was six when Darcy Patrick moved next door. By the
**Will a mutual makeover pact***transform these friends into lovers?* Friends James Gillen and Natasha Remington share something in common -- they were both recently dumped. So the pair embark on a mission to make each other irresistible to the opposite sex. Mousy librarian Nat becomes stunning
Who knew three words held such destructive power? No, not those three words. I'm talking about the evil word trio that's my own personal kryptonite, that stole my best friend, and took away the only woman I've ever loved: I dare you. I was six when Darcy Patrick moved next door. By the time we were