Debí decir te amo. Pero estaba el otoño haciendo señas, clavándome sus puertas en el alma. Amada, tú, recíbelo. Vete por él, transporta tu dulzura por su dulzura madre. Vete por él, por él, otoño duro, otoño suave en quien reclino mi aire. Vete por él, amada. No soy yo el que te ama este minuto. Es
Debí decir te amo
✍ Scribed by Juan Gelman
- Year
- 2014
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 38 KB
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Debí decir te amo.Pero estaba el otoño haciendo señas,clavándome sus puertas en el alma.Amada, tú, recíbelo.Vete por él, transporta tu dulzurapor su dulzura madre.Vete por él, por él, otoño duro,otoño suave en quien reclino mi aire.Vete por él, amada.No soy yo el que te ama este minuto.Es él en mí, su invento.Un lento asesinato de ternura.
Versión : 1.0
Autores : Juan Gelman
EPG Id : 10012594
Estado : Disp.
Páginas : 81
📜 SIMILAR VOLUMES
Debí decir te amo. Pero estaba el otoño haciendo señas, clavándome sus puertas en el alma. Amada, tú, recíbelo. Vete por él, transporta tu dulzura por su dulzura madre. Vete por él, por él, otoño duro, otoño suave en quien reclino mi aire. Vete por él, amada. No soy yo el que te ama este minuto. Es
Hola mi nombre es Marian, te preguntaras ¿qué hace ella aquí? Bueno es sencillo, vengo a contarte como estuve a punto de perder al amor de mi vida. Cuando Patrick apareció en mi vida, me volví loca de amor, trate de que notara mi presencia, pero él no me miraba. ¡¿Qué iba hacer?! Comportarme como la
Se diría que estaba celebrándose un consejo de familia. Pero no ocurría así. Pedro Martínez amonestaba a su hijo, y este hundido en un sofá, le escuchaba filosóficamente. No lejos de él la madre refunfuñaba, aprobando lo que decía su esposo. Al otro extremo del salón, Pilar, la hermana del amonestad
Se diría que estaba celebrándose un consejo de familia. Pero no ocurría así. Pedro Martínez amonestaba a su hijo, y este hundido en un sofá, le escuchaba filosóficamente. No lejos de él la madre refunfuñaba, aprobando lo que decía su esposo. Al otro extremo del salón, Pilar, la hermana del amonestad
Se diría que estaba celebrándose un consejo de familia. Pero no ocurría así. Pedro Martínez amonestaba a su hijo, y éste hundido en un sofá, le escuchaba filosóficamente. No lejos de él la madre refunfuñaba, aprobando lo que decía su esposo. Al otro extremo del salón, Pilar, la hermana del amonestad