La dulce y tímida Latonia casi estaba por desmayarse ante lord Branscombe. Los ojos grises del hombre brillaron de cólera cuando gritó, sin misericordia: 'Usted es una mentirosa, Latonia, una mujer sin escrúpulos' que, por su culpa recibirá un castigo bien merecido. ¿Por qué había engañado al señor,
Castigo de amor
✍ Scribed by Yvonne Whittal
- Year
- 1985
- Tongue
- Spanish
- Weight
- 82 KB
- Series
- Jazmín Amores Y Vinos, 2 417
- Category
- Fiction
No coin nor oath required. For personal study only.
✦ Synopsis
Después de cuatro años de separación, Alison se vio obligada a volver con su marido, Dirk du Bois, para no perder a su hijo. Sin embargo, era evidente que Dirk la odiaba y la situación entre ellos todavía era peor que cuando decidió abandonarle. Entonces, ¿por qué insistía en que permaneciera allí? Sobre todo cuando Yvette Paulson, la mujer que había provocado la ruptura, seguía mostrándole su afecto a la menor oportunidad.
Versión : 1.0
Autores : Yvonne Whittal
EPG Id : 40016994
Estado : LDS
Páginas : 113
📜 SIMILAR VOLUMES
"Drago Cassari habría apostado su cuantiosa fortuna a que Jess Harper era una ladrona y una mentirosa. Para proteger a su familia, debía mantenerla cerca. Pero, cautiva en su palacio, la batalladora Jess no tardó en obsesionarle. Drago sabía que era una locura, pero Jess hacía que le ardiera la sang
Lo apartaron de Adrienna en su noche de bodas y lo vendieron como esclavo. Ahora, liberado de su cautiverio,Hugh de Ryebourne quería venganza. Convencido de que Adrienna participó en su captura, planeaba atraer a su mujer hasta su cama…, pero no emplearía la fuerza. Quería que fuera a él por volunta
Nicholas Hatton lleva toda la vida disfrutando de hermosas mujeres, pero siempre ha tomado la precaución de no arriesgar su corazón. Así es hasta que su hermano pierde toda su herencia y planea casarse con la joven Alex por dinero. Impulsado por la necesidad de protegerla, Nick lo arriesga todo para
Nadie debería presenciar su propia muerte. El padre Peter se despierta en una habitación desconocida, con unas terribles cicatrices en las muñecas y sin rastro de memoria reciente. Sus ropas están empapadas y no sabe qué hace allí ni cómo ha llegado. Una cámara de video le enfoca desde una esquina y